Por primera vez en el país, en la Municipalidad de Santa Rosa se exoneró a un empleado que fue condenado por delitos de violencia de género y la víctima accederá al puesto laboral que dejó vacante.
«Todavía no caigo y estoy muy emocionada porque me esforcé mucho para seguir luchando, y lo seguiré haciendo», aseguró Valeria Juárez.
El Concejo Deliberante aprobó el 28 de Enero de 2020 la Ordenanza N° 6305/20 que establece la adhesión de Santa Rosa a la Ley Micaela, fijando como punto central la capacitación obligatoria en género y violencia de género para todas las personas que prestan función pública. Pero también se agregó en el artículo 9° la posibilidad a la víctima de ocupar el cargo vacante que dejó su victimario al ser exonerado. Transcribimos el artículo que es una verdadera innovación normativa.
Artículo 9: En caso de cesantía o exoneración de un agente permanente motivada en causas vinculadas al ejercicio de violencia de género, la víctima que acredite ser cónyuge o conviviente, o la persona que acredite dependencia económica de aquel, tendrá derecho a ser nombrada, sin prueba de selección, en un cargo vacante de la categoría inferior de la rama correspondiente a la especialidad y condiciones que poseía el agente cesanteado o exonerado, siempre que acredite conocimiento acordes a esa rama y demás requisitos necesarios para el ingreso. Asimismo, el peticionante no deberá cumplir tareas en relación de dependencia al momento de dictarse el acto administrativo que establezca el cese de la relación laboral del agente estatal. El derecho que acuerda este artículo deberá ser ejercido dentro de los 180 días corridos desde la fecha de la resolución que disponga la baja del agente estatal.
Violencia.
Valeria recordó que la primera denuncia por violencia de género que radicó contra su ex pareja fue hace siete años, y que desde ese momento debió «luchar y hacer un esfuerzo sobrehumano» para salir adelante.
«En todo este tiempo hacía denuncias y no lograba más que restricciones. Lo empecé a denunciar cuando mi hija de 7 años tenía apenas meses porque él me pegaba y me torturaba con la nena en brazos. A veces estaba en mi casa tranquila y él caía de la nada y me amenazaba con matarme. Incluso el año pasado estaba con unos compañeros y apareció de sorpresa con un cuchillo, me amenazó y también los amenazó a ellos. Fue terrible y creí que eso iba a ser una tragedia».
Durante la causa judicial, Juárez tuvo que enfrentarse a otra lucha más que, según expresó, le generó mucho desgaste físico y emocional. Hoy, un poco más relajada, cuestiona las consecuencias que le generó «el sistema patriarcal que atraviesa al Poder Judicial».
«Siento que la Justicia hace que te resguardes vos porque con él no puede, es decir, cuidate y encerrate vos porque él sale a la calle, va a su trabajo y se divierte normalmente. Y es increíble que eso pase cuando peleás por poder vivir y ellos mismos te dicen que te encierres», reclamó.
Días «más lindos».
En el marco de su lucha, Valeria destacó el hecho de que su agresor haya sido exonerado y también la posibilidad de tener un trabajo estable que le permita sostenerse económicamente.
«Hoy en día tengo libertad de elegir qué quiero hacer y cómo, cómo sentirme sin necesidad de tener bloqueadas las emociones. Los días son más lindos ahora, son lindos cuando sale una ordenanza de estas características, un compromiso político o un derecho. Son lindos porque eso da orgullo y da fortaleza y esperanza de que las cosas van a cambiar. También son lindos porque me sentí muy acompañada y eso te impulsa a seguir luchando, no sólo por mí, sino por todas las mujeres que vengan detrás. Que después de la violencia puedan tener una reparación emocional pero también económica».
Fuentes: La Arena; Gobierno Santa Rosa.
